El blog de Mercedes Camino

lunes, 11 de marzo de 2013

CARTOGRAFÍA PSICOGEOGRÁFICA

Cuando un sujeto recuerda una experiencia y se asocia a ella, puede recordarla con mayor precisión, aquí es cuando interesa utilizar la psicogeografía para escenificar el recuerdo y colocar cada elemento en un espacio y las posiciones que ocuparán, lo que antes era una imagen mental se convierte en una escena tridimensional que se puede mover y reencuadrar, de manera mucho mas eficaz que operando con ella a nivel visualización  o razonadamente.

Sobre la geografía “convencional” concebida por la mayoría como exacta, se dibuja la cartografía subjetiva de las emociones, que nos hacen entender el lugar como un sistema conectado de impresiones, relacionadas indirectamente con los aspectos físicos del paisaje y distorsionando en mayor o menor medida la distancia emocional que los une o los separa.

El proceso que seguí fue el siguiente:

MÖEBIUSLIZACIÓN DE CONVERSACIONES: PARAMETRIZACIÓN DE VARIABLES EMOCIONALES DEL LUGAR 

Tomé  la cinta de Möebius como herramienta "ordenadora" (por su facilidad para expresar varios conceptos que ocurren al mismo tiempo) y como herramienta metafórica (acostumbrados a tomar por válida una sóla opción de la realidad, la cinta de Moebius es una magní­fica metáfora: “no hay nada ahí­ fuera que se pueda observar sin distorsiones desde otro punto de vista”, no hay atalaya privilegiada desde la que se puede mirar a la realidad fenomenológica y estar seguros que lo que vemos es la realidad desnuda. La realidad exacta sólo tiene una cara, y si es imposible de conocer, todas podrán ser válidas.)

Por tanto, construí tres cintas cartográficas de Möebius (primero con palabras y esquemas rápidos y posteriormente traducidos a través de las fotos que cada uno sacó con su cámara) que redescriben cada una de las conversaciones que escogí como herramienta de construcción de la cartografía psicográfica del lugar.





Posteriormente, las reinterpreté en patrones emocionales que generarían un campo psicogeográfico del lugar con unos nodos de emociones consecuencia de las coincidencias emocionales que le han causado la experiencia en el lugar a cada sujeto.



El siguiente paso fue trasladar estos espectros o patrones a un campo cruzado: de cada emoción destacada que se extrajo de cada uno de los espectros de conversación, salía un hilo isobárico que se unía con la misma emoción que se producía en otra conversación. Así se procedió para cada una de las emociones, y se generó un campo de emociones coincidentes, que no tenían porqué tener lugar en el mismo lugar (por ejemplo, al "Sujeto A" le puede producir soledad cuando está entre las ruinas, y al Sujeto B le puede producir soledad cuando está en lo alto de uno de los escarpados). 

En el campo que se generó, lógicamente, se cruzan las isobaras, osea, se cruzan emociones distintas, y ésto desemboca en la posibilidad de utilizar la Teoría de la deriva como activador de esta cartografía psicogeográfica. Por ejemplo: puedo salir de la puerta de "soledad" que le produce al "Sujeto A" el pueblo, recorrer esa isobara, y que en mi camino que se cruce una isobara de "euforia" del "Sujeto B", cambiar mi rumbo para ver a dónde me lleva, seguir esta nueva isobara, y llegar al espectro de conversación del "Sujeto B" para comprobar que lo que le produce "euforia" es el paisaje que se ve desde lo alto. 

"La deriva se presenta como una técnica de paso ininterrumpido a través de ambientes diversos. El concepto de deriva está ligado indisolublemente al reconocimiento de efectos de naturaleza psicogeográfica, y a la afirmación de un comportamiento lúdico-constructivo, lo que la opone en todos los aspectos a las nociones clásicas de viaje y de paseo"

Texto aparecido en el # 2 de Internationale Situationniste. 
Traducción extraída de Internacional situacionista
vol. I: La realización del arte, Madrid, Literatura Gris, 1999.



Dejo la lámina resumen de proceso:





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